Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que su dueño denomina mariposa.
Richard Bach
La semana pasada te contaba el
proyecto Mujer Mariposa y para continuar con el tema de las mariposas hoy te llevo a un lugar mágico, el
Mariposario de Benalmádena-Costa, donde encontrar un ratito de paz y serenidad.
Hacía mucho que conocía su existencia pero, por esa extraña razón de que lo cercano nos parece menos atractivo que lo lejano, nunca había ido. Pensé que sería algo muy comercial y turístico pero cuando entré me quedé gratamente sorprendida: un
ejército de mariposas procedentes de zonas tropicales de todo el mundo volaban por el jardín, incluso algunas se posaban en mi mano o en mi cuerpo. Para los
niños es un sitio divertido y didáctico porque pueden ver cómo salen de la
crisálida, despliegan sus alas y emprenden su primer vuelo después de la
metamorfosis.
Puedes pasar allí todo el día, si te apetece. El personal es muy amable, una de las chicas que cuida el jardín da una charla cada rato, interactúa con los niños asistentes y cuenta cosas curiosas como que la vida media de las
mariposas es de dos o tres semanas, ¿lo sabías?.
Cascadas de agua, puentes de madera, un cachorro de
canguro, una hembra de
iguana algo revolucionada y cientos de
orquídeas y flores tropicales te acompañan todo el recorrido que, unido a un audio de música
zen hacen que la visita sea un placer.
Si vas por allí, sólo te aconsejo una cosa, la ropa debe ser ligera. Las mariposas necesitan un hábitat con altas temperaturas y hay un alto grado de humedad, por lo que la sensación de bochorno es muy alta.
¿Te ha gustado? ¿A que son preciosas?
Besos