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3 razones para hacer una sesión a tus hijos

11 de enero de 2016

Si te paras a pensar, ¿no disfrutas como un niño cada vez que coges el cajón de fotos antiguas que hay en casa?. ¿Y si encuentras preciosos recuerdos de cuando eras bebé, niño o adolescente? ¡Es fantástico! (Bueno, las de adolescente, a veces, es mejor esconderlas, ¿verdad? ;)). 
En una ocasión, hice un curso de fotografía emocional y, durante las cuatro semanas que duró, tuvimos que ir reconstruyendo nuestras vidas a golpe de imágenes desde nuestra infancia hasta la adultez. ¡Si vieras la cantidad de gente que sacó conclusiones a las que jamás habría llegado de no ser por seleccionar y analizar exhaustivamente el contenido de dichas fotos! Necesitamos recopilar de todas las etapas. Lo pudimos hacer  gracias a que nuestros padres que habían hecho fotos durante todas las etapas de nuestra vida.

 La fotografía ha sufrido una revolución espectacular con la imagen digital y la facilidad de que cualquiera con un móvil puede captar un instante, pero son precisamente esos instantes los que pasan completamente desapercibidos. Una serie de fotos borrosas, movidas y sin calidad que jamás van a pasar por la impresión, así que este año debes plantearte hacer este año más fotos a tus hijos por tres principales razones:

1. Los niños tienen cambios físicos continuos
Y si hablamos de recién nacidos, es increíble. A las dos semanas de haber hecho una sesión ya han cambiado completamente. Por eso, porque es bonito recordar cada etapa, no esperes a que tu hij@ crezca y sólo tenga fotos de los momentos más importantes de su vida como el bautizo, la comunión o la graduación del cole. Estas navidades, los reyes no han escatimado en regalos para nuestros pequeños, ¿entonces por qué no autoregalarse más fotografía?

2. Pérdida de espontaneidad y frescura
Es otro de los factores a tener en cuenta. Cuanto más crezcan, menor será la naturalidad en las fotos. Empiezan a tomar conciencia de lo que es el sentido del ridículo y, que un adulto desconocido lo observe con su cámara, convierten esos gestos que antes eran naturales en muecas y poses más forzadas, así que hay que aprovechar el momento ¡carpe diem!

3. Hacer fotos para la familia. 
Si para ti es especial tener fotos de ellos, imagínate para sus tíos y abuelos. Seguro que muchos de vosotros no vivís precisamente cerca de vuestros seres más queridos.  A ellos les hará muy felices poder tener a sus sobrinos o nietos en sus casas, hay que imprimir más imágenes. Normalmente se quedan en los discos duros de nuestros ordenadores y ésas, precisamente se terminan olvidando.Poder ver a sus seres más queridos les hace muy felices, así que, ¿por qué no llevar un poquito de felicidad a los demás si cuesta muy poco?.

Te dejo con estos dos bombones con los que compartí la tarde en el parque de La Paloma de Benalmádena-Costa, una enorme extensión llena de animales y vegetación en mitad de un núcleo urbano. (Precioso, por cierto).
























¿Tienes algún consejo más que añadir?
¡Hasta la semana que viene!

Mil besos