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Fue a mis 17...

19 de octubre de 2015

...Cuando tuve la maldita suerte de enfrentarme a él por primera vez: 'tengo un bulto en un pecho y me lo tienen que quitar'. El cáncer había entrado en nuestras vidas y llegaba para quedarse.
En mi inconsciencia adolescente, la verdad es que no le di mucha importancia. Mi madre había tenido quistes toda su vida, era un tema recurrente en nuestras vidas y por qué no iba a ser uno más, así que el día de la operación fue cuando supe que le habían extirpado la mama completa. Habían llegado a tiempo y estaba 'limpia', ¡qué bien!, aunque ver a mi madre mutilada fue una de las peores cosas que recuerdo haber visto en mi vida.
Pasaron 9 años de aquél día y, en una de sus últimas revisiones antes de darle el alta definitiva, ocurrió lo peor, había una recidiva con metástasis en varias vértebras. Aquélla palabra, recidiva....la oía por primera vez pero se me cayó el alma a los pies.

A partir de ahí, vivimos un auténtico calvario de radios, quimios, idas y venidas al hospitalincluyendo una delicada operación de transplante de fémur, pocas semanas antes del final, (para que luego digan que no nos utilizan como cobayas). Y también vino la peluca, los vómitos, en resumen, un infierno que ayudaba a aumentar aún más el sufrimiento.

Así que, antes de los 30 y casi sin darme cuenta, me había convertido en 'enfermera' e inyectaba morfina como si no hubiera un mañana. (Bien enseñada previamente por el médico de urgencias). 
Lo único que agradezco de esta tortura fue que mi madre estuvo en otro planeta los dos últimos meses de su vida y no fue consciente de su duro final.
También quiero agradecer enormemente la ayuda de CUDECA, una fundación que se dedica al cuidado de enfermos de cáncer terminal. Sin ellos, médicos y enfermeras, no sé qué hubiera sido de mí: tener un teléfono al que llamar para consultar cualquier duda, o saber que en cualquier momento venían a casa si lo requería la situación, me daba una tranquilidad que no podré pagarles en lo que me quede de vida.

Perdona si hoy no hablo de fotografía y lo hago del cáncer. Como sabrás, es el día mundial del cáncer de mama y quería dejar mi granito de arena para convencerte de que revisarte periódicamente es tan importante como comer o beber para sobrevivir.
Yo perdí a mi madre demasiado pronto, cuando estábamos en nuestro mejor momento, y debe ser muy triste enfermar por dejadez, así que no pongas excusas.
Besos
lazo rosa, símbolo del cáncer de mama